
“La sofisticación de los departamentos jurídicos dentro de la compañía ha supuesto un cambio cultural en su modo tradicional de trabajo. Dejan de ser reactivos para ser proactivos aportando mejoras en los procesos, pero no solo en los procesos legales, si no en los operativos.
Algunas de estas asesorías han ido sufriendo esta trans- formación por voluntad y supervivencia, adaptándose a las necesidades reales de la empresa, es decir: rapidez de respuesta, compromiso, evaluación de riesgos y control de costes” .
– Eugenia Navarro –
Artículo publicado en el BLOG de Expansión “Fuera de la Ley”
